Objeciones de emprendedores a la hora de contratar una Asistente Virtual PDF Print E-mail
Written by Administrator   
Monday, 13 July 2009 14:57

Naturalmente, desde que inicié mi negocio brindando servicios de Asistencia Virtual escuché muchas objeciones por parte de emprendedores, profesionales independientes y PyMES a la hora de ofrecer mis servicios. Por lo tanto, se me ocurrió que podría aportar mis comentarios al respecto, con el objetivo de responder algunas de las razones más comunes por las que los emprendedores no contratan servicios de asistencia virtual.

Más aún, estoy planeando publicar una pequeña serie con estas objeciones más frecuentes que recibo de emprendedores. ¿Qué te parece?

Bien, aquí va la primera:

“No tengo tiempo para trabajar con una Asistente Virtual y menos aún para entrenarla.”

¿Cuáles son mis respuestas a esta objeción tan común?

Para comenzar, ¡perfecto! Esa es la especialidad de las asistentes virtuales: trabajar con gente ocupada.

La maravilla de contratar servicios de una asistente virtual es que no tenés que entrenarla. Una vez que comiencen a trabajar juntos tu asistente virtual comprenderá rápidamente tus objetivos, procedimientos y tareas a realizar y podrá alivianar la carga administrativa que normalmente llevas. Más aún, es probable que inclusive te haga algunas sugerencias para mejorar, normalizar o sistematizar algunas tareas. Finalmente, las asistentes virtuales somos también emprendedoras y dueñas de nuestros propios negocios. ;-)

Pero también les hago algunas preguntas. Por ejemplo: ¿Por qué estás tan ocupado?  ¿Qué tareas podrías eliminar de tu agenda para liberar algo de tiempo? Este tipo de preguntas me ayuda a identificar que tareas pueden ser delegadas.

Una de mis sugerencias es comenzar a trabajar juntos durante un mes y luego ver cuanto tiempo logra liberar al contratar los servicios de asistencia virtual.

Otra de las objeciones comunes es:

“No puedo pagar la tarifa que cobras.”

¡Confieso haber escuchado esta afirmación en varias oportunidades! ;-)

De cualquier manera, lo que normalmente le respondo a mi potencial cliente es que imagine cuanto más dinero facturaría si estuviese dedicando su tiempo sólo a actividades claves de su negocio, en lugar de quedar atascado en tareas administrativas recurrentes.

Creo que a muchos nos sucede que encontramos el dinero necesario para las cosas que realmente consideramos importantes. Tal vez, simplemente hay que revisar nuevamente nuestras finanzas y ver a qué le estamos asignando nuestros recursos o dinero.

Otra cosa que en a veces sugiero es comenzar a trabajar bajo la modalidad conocida en inglés como PAYG (“pay as you go”; pagando las horas utilizadas durante el mes en lugar de contratar un abono por una determinada cantidad de horas al mes). La idea es ir delegando pequeños trabajos al principio, durante uno o dos meses, para ver y palpar más claramente los beneficios de quitarse de encima determinadas tareas y poner foco a cosas más importantes del negocio.

En algunas oportunidades, he preguntado directamente que tarifa está dispuesto a pagar. A veces, es razonable; otras, no tanto…  ;-)

Por supuesto, las asistentes virtuales tienen tarifas diferentes y normalmente varían de acuerdo a su experiencia, sus habilidades, sus conocimientos, etc. Creo que el servicio de asistencia virtual, como cualquier otro tipo de servicios profesionales, no debe evaluarse únicamente precio. A veces, lo barato sale caro…

Vamos a la tercera objeción:

“No estoy seguro de querer trabajar
con una asistente virtual.”

Efectivamente, muchos emprendedores y profesionales independientes se sienten inseguros de trabajar bien con una asistente virtual. Básicamente, ese es el motivo por el cual, al menos en mi caso, considero importantísimo no sólo tener una o dos consultas telefónicas iniciales para conversar en detalle sobre las expectativas del cliente sino también evaluar objetivamente si estoy en condiciones de acercarle la solución que necesita. Una vez que comenzamos a trabajar juntos, dedico el primer mes de trabajo a definir prioridades junto con mi cliente, a conocernos.

En mi opinión, el factor clave en la contratación de una asistente virtual –obviamente asumiendo que posee las habilidades indicadas para realizar las tareas en cuestión- está en la relación que se genera con cada cliente. Me gusta mucho, y considero fundamental, tener un buen rapport  y lograr ser parte del equipo de mi cliente.

Frente a las dudas e inseguridades de un potencial cliente, algunas de las preguntas que generalmente hago son las siguientes:

  • ¿Cuáles de las tareas que realiza no le gustan?
  • ¿Cuáles son los 3 principales desafíos que enfrenta actualmente?
  • ¿Qué oportunidades está perdiendo por no tener la asistencia apropiada?

En fin, son sólo algunas… Pero obviamente, según el caso en particular, voy realizando preguntas adicionales para comprender mejor su situación y si mi servicio de asistencia virtual puede aportar valor a su negocio.

Vicky Miles - Asistente Virtual