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Written by Administrator   
Friday, 10 July 2009 00:00

Este no es un artículo sobre el medioambiente global sino sobre tu medioambiente—el lugar en el cual trabajas y desde el cual brindas servicios a tus clientes. Si somos algo parecidos, seguramente desprecias esas paredes de los cubículos de los puestos de trabajo que hay en el mundo corporativo. De hecho (y tal vez te sientas identificado), una de los aspectos que más entusiasmaron al iniciar mi propio negocio fue decorar la oficina. Como dueños de nuestros negocios, es importante estar en un ambiente que nos resulte energizante y que nos estimule para ser productivos. Considerando que nuestro estado de ánimo puede ser impactado por el color, ¡elegir el color adecuado es clave!

Si te distraes fácilmente, evita los colores vibrantes. En su lugar, elige colores suaves que te calmarán y te permitirán trabajar más fácilmente. Los colores fríos como azul, verde o púrpura, son perfectos para oficinas. Calman y tranquilizan—ideales para áreas en las cuales se requieren concentración y creatividad.

Si mantenerte motivado te resulta difícil, tal vez quieras rodearte con colores activos, tonos cálidos como rojo, amarillo o naranja—colores que brindan energía. Pero ten cuidado porque, aunque estos colores despiertan la mente, pueden ser generar distracción si son demasiado brillantes.

Siempre podrás ir a lo seguro utilizando colores neutros, paletas de blanco o beige ya que estos colores son perfectos para cualquier lugar y es altamente probable que no te canses de ellos. Pintar una pequeña oficina de blanco la hará verse más grande, pero evita el blanco puro ya que puede ser un excesivo para los ojos. Utilízalo para los marcos o molduras. Luego podrás alegrarlo colgando algún cuadro en colores más vibrantes.

Claro que si no recibes clientes en tu oficina, podrás utilizar una paleta de colores muy libre. Ahora si recibes clientes, tal vez quieras ajustar tus preferencias para que se adecuen a las expectativas que ellos puedan tener o para proyectar una imagen más profesional. ¡No querrás que tus clientes tengan una impresión equivocada simplemente porque has pintado tu oficina color verde neón!

No debes olvidar la iluminación. Una iluminación correcta es necesaria no sólo para trabajar de manera efectiva sino que también es importante para cuidar tu vista. Es especialmente importante si tienes tu oficina en un sótano o en un lugar donde la buena luz natural sea escasa. Utiliza lámparas de escritorio regulables.

Finalmente, cómo decores tu oficina será una decisión que llega junto con la libertad de ser dueño de tu negocio—por lo tanto, ¡hazlo un lugar que te provoque ganas de trabajar y de estar allí!

Un artículo de LaTanya Robinson